Seguridad inteligente: cinco tendencias que marcarán 2026

La seguridad evoluciona hacia plataformas integradas con IA, edge computing y decisiones compartidas con TI, según Alejandro Aguirre, directivo de Axis Communications.

La seguridad entra a una nueva etapa

La industria de la seguridad vive una transformación constante impulsada por la inteligencia artificial, la conectividad y el análisis de datos. De cara a 2026, el sector no enfrenta rupturas drásticas, sino una evolución sostenida que redefine cómo se diseñan, integran y gestionan las soluciones de protección en entornos cada vez más digitales.

De acuerdo con Alejandro Aguirre, gerente de ventas para México, Centroamérica y el Caribe en Axis Communications, este proceso está estrechamente ligado a la convergencia entre la seguridad física y la tecnología de la información. Hoy, los departamentos de TI tienen un papel central en la toma de decisiones, desde la arquitectura de los sistemas hasta la selección de proveedores.

Este contexto explica por qué la seguridad ya no se concibe como un conjunto de cámaras o dispositivos aislados, sino como un ecosistema tecnológico alineado a objetivos de negocio, eficiencia operativa y resiliencia digital.

1. El ecosistema como eje de decisión

Una de las principales tendencias para 2026 es el cambio en la forma de compra. Las organizaciones ya no buscan soluciones individuales, sino plataformas integradas, escalables y compatibles entre sí.

La facilidad de integración, la gestión centralizada y el soporte de software a largo plazo se convierten en factores determinantes. Esto permite a las empresas crecer sin rehacer su infraestructura y responder mejor a nuevas necesidades de seguridad.

En la práctica, significa que video, control de accesos y analítica avanzada deben convivir en un mismo entorno operativo.

2. Arquitecturas híbridas en consolidación

Otra tendencia clave es la adopción de arquitecturas híbridas. La combinación de computación en el borde, nube y sistemas on-premises se consolida como el modelo dominante.

Las cámaras y dispositivos inteligentes asumen cada vez más procesamiento local, reduciendo la carga de los servidores centrales. Al mismo tiempo, la nube aporta valor en el análisis de grandes volúmenes de información y en la gestión multisede.

Este enfoque permite equilibrio entre rendimiento, control y escalabilidad.

3. El protagonismo del edge computing

La computación en el borde se vuelve estratégica. Procesar los datos cerca de donde se generan permite respuestas más rápidas y una operación más eficiente.

Además, los dispositivos modernos generan metadatos inteligentes que facilitan búsquedas, análisis y automatización de procesos. Para los usuarios finales, esto se traduce en alertas más precisas y menor dependencia de infraestructura pesada.

Los avances en ciberseguridad embebida también refuerzan la confianza en estos dispositivos como parte de la protección digital.

4. Expansión del monitoreo móvil

Las soluciones de monitoreo móvil ganan terreno en escenarios donde la infraestructura permanente no es viable. Torres y unidades con cámaras inteligentes se utilizan cada vez más en obras, eventos masivos y espacios temporales.

La mejora en conectividad, eficiencia energética y autonomía impulsa su adopción. Estas soluciones ofrecen flexibilidad, rapidez de despliegue y menor impacto ambiental frente a instalaciones tradicionales.

Para muchas organizaciones, representan una forma práctica de ampliar cobertura sin grandes inversiones fijas.

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5. Autonomía tecnológica como reto estratégico

Reducir dependencias críticas en la cadena de suministro se vuelve una prioridad para el sector. El desarrollo propio de tecnologías clave permite mayor control sobre la innovación, la seguridad y la continuidad operativa.

Esta autonomía tecnológica prepara a la industria para enfrentar interrupciones globales y responder con mayor rapidez a nuevos desafíos, sin comprometer la calidad o la confiabilidad de los sistemas.

Un mercado más integrado y orientado a TI

Las cinco tendencias de seguridad para 2026 descritas por Alejandro Aguirre reflejan un mercado más integrado, inteligente y alineado con las decisiones de TI.

Para fabricantes, integradores y usuarios finales, comprender este panorama será clave para anticiparse, innovar y construir sistemas de seguridad más eficientes, sostenibles y preparados para un entorno digital cada vez más complejo.