Los delincuentes usan voces clonadas, rostros falsos e identidades inventadas para cometer estafas digitales. Conoce los riesgos y cómo protegerte.
El Buen Fin 2026, del 13 al 17 de noviembre, y el Black Friday, el día 27, traerán descuentos y promociones, pero también nuevas amenazas para los compradores. La inteligencia artificial permite a los delincuentes falsificar rostros, clonar voces y crear identidades para engañar a consumidores, comercios e instituciones financieras.
Estas tecnologías facilitan estafas que antes requerían conocimientos especializados. Ahora, una videollamada aparentemente legítima, un mensaje de un supuesto familiar o una oferta presentada por una personalidad conocida pueden formar parte de un fraude.
El problema también afecta a bancos y tiendas digitales, que deben comprobar quién solicita un crédito o realiza una compra sin complicar excesivamente las operaciones de sus clientes.
Los fraudes digitales crecen en México
Entre enero y mayo de 2026, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) recibió 35,762 reclamaciones por posible fraude.
Frente al mismo periodo de 2025, las reclamaciones aumentaron 18% en la banca múltiple, 48% en las Sociedades Financieras Populares (Sofipos) y 49% en las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes).
Aunque estas cifras incluyen diversas modalidades de fraude financiero, muestran la presión que enfrentan los usuarios de servicios bancarios y crediticios.
El Banco de México también advirtió, en junio de 2026, que distintas instituciones del país han reportado campañas de fraude financiero mediante deepfakes. Estas herramientas pueden generar imágenes, videos y voces falsificados con una apariencia convincente.
Cómo funcionan los fraudes con inteligencia artificial
Imagina recibir una llamada de alguien que parece trabajar en tu banco. Conoce tu nombre y asegura que detectó un cargo sospechoso. Incluso podría aparecer en una videollamada con uniforme, identificación y una oficina bancaria de fondo.
La persona solicita un código de seguridad para cancelar la operación. Sin embargo, su rostro podría estar manipulado y su voz generada mediante inteligencia artificial. Si entregas el código, podrías facilitar operaciones fraudulentas.
Otra modalidad utiliza identidades sintéticas, creadas mediante la combinación de datos verdaderos e inventados. Los delincuentes pueden aprovechar información personal robada, fotografías falsas y documentos manipulados para intentar abrir cuentas o solicitar créditos.
Rafael Caballero, director de Consultoría de FICO para América Latina, explica que las instituciones financieras necesitan comprobar dos cosas: que una identidad corresponde a una persona real y que quien realiza la operación es su verdadero titular.
Por qué tu banco podría pedirte más verificaciones
Para enfrentar estas amenazas, los bancos utilizan reconocimiento facial, información de dispositivos y análisis de comportamiento. Estas tecnologías ayudan a detectar conexiones inusuales y operaciones que no corresponden con los hábitos del cliente.
Una selfie puede formar parte de la identificación, pero ya no siempre resulta suficiente. Los sistemas de seguridad pueden solicitar comprobaciones adicionales cuando encuentran señales de riesgo.
Un estudio de FICO, realizado entre aproximadamente 18,000 consumidores de 18 países, encontró que las personas valoran la protección contra el fraude. Sin embargo, las verificaciones complicadas también pueden provocar que abandonen la apertura de una cuenta.
Esto significa que los compradores podrían encontrar nuevos controles al contratar financiamientos o realizar determinadas operaciones durante las promociones.
Cómo proteger tus compras durante el Buen Fin
La primera precaución consiste en ingresar directamente a las páginas y aplicaciones oficiales de las tiendas. Los enlaces recibidos por mensajes o redes sociales pueden conducir a sitios falsificados.
Si alguien llama en nombre de tu banco para solicitar contraseñas, NIP o códigos de verificación, termina la comunicación. Después, comprueba cualquier movimiento desde la aplicación oficial o mediante los teléfonos de atención de la institución.
También conviene activar las notificaciones bancarias, revisar los cargos después de cada compra y utilizar métodos de pago que permitan presentar reclamaciones.
Cuando una tienda desconocida exige transferencias a cuentas personales, verifica sus datos antes de pagar. Una oferta extraordinaria no garantiza que el vendedor exista ni que entregue el producto.
Evita enviar fotografías de identificaciones o de tu rostro mediante enlaces inesperados. Si una institución solicita una verificación biométrica, confirma que estás utilizando su aplicación auténtica.
Qué hacer si utilizaron tu identidad
Si detectas cargos desconocidos, recibes avisos sobre créditos que nunca solicitaste o sospechas que compartiste información bancaria, comunícate inmediatamente con la institución.
Solicita un folio de aclaración, cambia las contraseñas comprometidas y conserva los mensajes, comprobantes y datos de contacto utilizados por el presunto defraudador.
La CONDUSEF puede orientarte sobre reclamaciones financieras. También puedes revisar tu historial crediticio para identificar posibles financiamientos contratados sin tu autorización.
Durante el Buen Fin 2026, prevenir los fraudes con inteligencia artificial exige desconfiar de solicitudes inesperadas y verificar la identidad de quien las realiza. Una voz conocida o un rostro convincente ya no bastan para confirmar que estamos hablando con la persona correcta.
